LA AGRICULTURA URBANA COMO ESTRATEGIA DE DESARROLLO LOCAL: UN ESTUDIO EXPLORATORIO DESDE LAS RELACIONES SOCIOECONÓMICAS Y CULTURALES. (2004).

 

Fernando Carlos Agüero Contreras[1].

Yanislidy Perera González[2].

Alejando Rafael Socorro Castro[3].

 

Resumen.

 

La presente investigación tiene por objeto, la descripción y análisis de los procesos económicos, sociales, políticos y culturales  que median en el desarrollo de la Agricultura Urbana como estrategia de desarrollo local en el municipio que sirve de cabecera a la provincia del mismo nombre. Se explican y se demuestran los resultados positivos que en el período 1999 – 2003 tuvo esta actividad en el municipio de Cienfuegos. Aunque el saldo general es positivo, se revelan tendencias negativas que limitan sus potencialidades. Se exploran y valoran los factores socio económicos y socioculturales que intervienen tanto en el proceso productivo como en el desarrollo de las relaciones económicas que tienen lugar en torno a estas prácticas productivas. Se exponen un conjunto de reflexiones y análisis teóricos que confirman las hipótesis de partida y los objetivos de la investigación. Se explica la necesidad de continuar profundizando en el estudio económico, social y cultural como base que posibilite el despliegue pleno de todas las potencialidades de esta estrategia de desarrollo local.

 

Palabras Claves (key words). Agricultura urbana, desarrollo sostenible, desarrollo  local, estudios socioculturales.

 

 

A. Primeras palabras.

 

La experiencia de la Agricultura Urbana en Cuba como en Cienfuegos, ha sido objeto de estudio esencialmente desde el punto de vista agronómico y botánico. Su papel ha crecido considerablemente en los últimos años, sin embargo nunca se hizo un estudio desde la perspectiva de la socio económica y cultural que argumenta desde el punto de vista teórico sus requerimientos, exigencias y particularidades para que la acción del mecanismo económico se desempeñe de una manera más coherente y dinámico en medio de la heterogeneidad de sus formas y de la multiplicidad de factores que intervienen en ella.

 

Las incoherencias que se presentan hoy se expresan en contradicciones a diferentes instancias y limitan el despliegue en profundidad de las potencialidades de los programas en cuestión como de las localidades. Esta investigación pretende por una parte facilitar la comprensión de la diversidad del proceso y por otra, el ajuste del mecanismo económico que permita adecuar la gestión del proceso productivo frente a la diversidad d factores que median hoy su existencia.

 

El estudio que se presenta, ha tomado por objeto a los Organopónicos como modalidad más extendida en el Programa de la Agricultura Urbana del municipio de Cienfuegos. Fue definida como estrategia metodológica, el estudio exploratorio con el propósito de no solo describir, sino de analizar y explicar los principales resultados de este programa como estrategia del desarrollo local, como un primer momento de estudio. En este sentido, el estudio ofrece una valoración acerca de la influencia de un conjunto de factores socioculturales que median el desarrollo  de las relaciones económicas en estos procesos.

 

Como se ha reconocido, por la máxima dirección del estado cubano y de la dirección política, el despliegue de una estrategia alimentaria que satisfaga los principios de la política planteada en este sentido, adquieren la mayor significación estratégica para el país. La experiencia que aporta el municipio de Cienfuegos, vista desde la perspectiva internacional, refleja las posibilidades del proyecto socialista cubano en muchas de sus aristas para el desarrollo y/o consolidación de experiencias de desarrollo local, articuladas a la autogestión de gobierno, la participación social y el perfeccionamiento de las relaciones económicas. Sin embargo la necesidad de fortalecer la gestión de la agricultura urbana, la urgencia de superar sus límites y convertirla en  una estrategia más eficiente para el desarrollo local, fue motivo fundamental para el desarrollo de la presente investigación, cuyo objetivo principal se centra en la realización de un análisis exploratorio acerca de las relaciones dialécticas que se producen entre las relaciones económicas y las influencias de los procesos de carácter socioculturales.

 

I.  La Agricultura Urbana, procesos económicos e implicaciones culturales.

 

La agricultura urbana ha pasado a ser una de las alternativas emergentes con un peso significativo en la producción de alimentos a escala local en muchos países del mundo. No sólo es una alternativa para los países subdesarrollados como una fuente de seguridad alimentaria sino también en países desarrollados constituye una práctica cada vez más en uso atendiendo a múltiples razones, entre las cuales no está ausente como modo de supervivencia y complemento de los individuos de menos ingreso y los excluidos.

 

Durante muchos años la producción de hortalizas para el consumo fresco en Cuba se llevó a cabo en lo fundamental bajo la dirección de las grandes empresas estatales, basada en los principios de la “Revolución verde” (es decir, altos insumos para altos rendimientos) y producían grandes volúmenes de diferentes cultivos hortícolas en áreas compactadas. La propia naturaleza de los vegetales hacía que el acopio y la transportación fueran los eslabones más débil de una larga cadena de producción – acopio – transportación — acopio - puntos de venta - consumidor, llegando a los hogares alrededor del 50% a 60%  de los vegetales producidos y en la mayoría de los casos, en condiciones de mala calidad. 

 

Atendiendo a las regularidades de la era urbana para los países de la región, la agricultura urbana es en esencia la práctica agrícola y pecuaria en ecosistemas urbanos y periurbanos para satisfacer la demanda creciente de alimentos, que constituye un modo de supervivencia para sectores sociales inmersos en la pobreza. La Red Latinoamericana de Instituciones de Agricultura Urbana (AGUILA), estableció su concepto como:

 

"la práctica agrícola y pecuaria en las ciudades, que por iniciativa de los productoras/es afincados muchas veces en los barrios marginales, villorrios, favelas, rancherías, barriadas y/o pueblos jóvenes y peri urbanos, colindantes a las ciudades; utilizan los recursos locales, como mano de obra, espacios, agua y deshechos sólidos orgánicos y químicos, así como servicios, con el fin de generar productos de autoconsumo y también destinados a la producción de alimentos para la venta en el  mercado"[4].

 

En Cuba la Agricultura Urbana es considerada como un movimiento por el cual se producen alimentos en cada m2 de superficie en ciudades, pueblos y asentamientos poblacionales utilizando al máximo los recursos locales, bajo principios de agricultura sostenible. El Grupo Nacional de Agricultura Urbana del Ministerio de la Agricultura (2003), define la Agricultura Urbana como:

 

"La producción de alimentos dentro del perímetro urbano aplicando métodos intensivos, teniendo en cuenta la relación hombre - cultivo - animal - medio ambiente y las facilidades de la infraestructura urbanística que propician la estabilidad de la fuerza de trabajo y la producción diversificada de cultivos y animales durante todo el año, basándose en prácticas sostenibles que permiten el reciclaje de los desechos"[5].

 

Un marco conceptual apropiado debe considerar algunos aspectos referentes al uso de la tierra, los métodos de producción y el propósito del esfuerzo del gobierno cubano en desarrollar esta modalidad de agricultura dirigida a incrementar la disponibilidad de alimentos y productos para el consumo de la población. Justo en este punto se impone la indispensable reflexión y análisis acerca de las influencias que los factores socioculturales ejercer en  el desarrollo de las relaciones de producción .

 

La Agricultura Urbana tiende a ser más orgánica que la rural. La agricultura rural ha pasado a grandes predios que usan productos químicos y maquinaria para aumentar el rendimiento. Además la mayor parte de la agricultura rural se hace en forma de monocultivo, que requiere de fertilizantes e insecticidas. En cambio, la variedad y la pequeña escala de la mayor parte de la Agricultura Urbana, en la que los cultivos múltiples y la ganadería enriquecen el suelo, reducen la necesidad de equipo y productos químicos nocivos para el medio ambiente.

 

El término permacultura difundido por Mollison (1999)[6], resulta más apropiado al propósito del programa de producir alimentos o cultivar plantas útiles en cada asentamiento, pues éste no sólo se refiere a la producción agrícola o animal en las ciudades, sino también en cualquier asentamiento humano independientemente de su tamaño, acceso o ubicación geográfica. Además encierra en sí mismo la agricultura orgánica y los atributos de la agricultura sostenible.

 

Atendiendo a todo lo antes expuesto, para el proyecto URBES de la Universidad de Cienfuegos (Socorro, 2001), se propuso como concepto de Agricultura Urbana:

 

"diversidad de prácticas agrícolas y pecuarias que se realizan en torno a los asentamientos humanos por sus propios habitantes, en su mayor parte sobre ecosistemas urbanos y periurbanos, siguiendo los principios de la permacultura y bajo el reto de la sostenibilidad en sus dimensiones económica, social y ambiental, cuyos productos se destinan a satisfacer las demandas alimentarias y otras necesidades de la población, que cuenta en su carácter de movimiento, con el apoyo y la conducción organizada de los gobiernos locales y otros actores"[7].

 

El programa contiene ventajas evidentes si bien implica retos y peligros. Como se ha indicado (Lock y van Veenhuizen, 2002)[8] entre los beneficios de la Agricultura Urbana y Periurbana a la salud y el bienestar humano, el incremento de la seguridad alimentaria, el mejoramiento de la nutrición, la generación de ingresos y la reducción de la pobreza, el mejoramiento de las soluciones de saneamiento y reciclaje de desechos y el mejoramiento de la salud física y sicológica debido al aumento de la actividad física. Así mismo señalan un conjunto de riesgos asociados a la contaminación de cultivos con organismos patológicos, enfermedades humanas resultantes de ser contraídas durante la actividad agrícola, contaminación por residuos agroquímicos y metales pesados, transmisión de enfermedades de animales domésticos y los riesgos de procesos poscosechas insalubres.

 
 


La contribución de la Agricultura

Urbana a  la seguridad alimentaria

ha sido reconocida como uno de los

 impactos fundamentales y como el

objeto del programa nacional que se

aplica en el municipio. Se calcula,

según las ventas, que la Agricultura

Urbana representa en el municipio

de Cienfuegos el 42 % del total de

consumo de alimentos de la

población, lo cual es una cifra

significativa para esta modalidad

productiva y fuente de

abastecimiento  local de alimentos.

Este valor representa  la

participación de la agricultura urbana

en la producción de alimentos

respecto al total que se provee 

a la población por diferentes vías.

 

Si se entiende que el desarrollo es

un movimiento amplio de crecimiento

económico, igualdad, desarrollo humano, calidad de vida, bienestar y capacidad, y, en los últimos tiempos, desarrollo sustentable o sostenido. Marx ve el progreso social reflejado en toda la sociedad. Partiendo de que “el modo de producción de la vida material condiciona el proceso de la vida social, política y espiritual en general”[9]; es decir, todas las relaciones sociales y estatales, los sistemas religiosos, jurídicos y las ideas teóricas que brotan de la historia, solo pueden comprenderse cuando se han comprendido las condiciones materiales de vida de la época de que se trata.

 

Una de las alternativas mas interesante de desarrollo que se puede observar en Cuba muestra como pese a un bajo despliegue de sus fuerzas económica, se intenta la integralidad del mismo y sobre todo correlacionarlo con el desarrollo social, lo que explica que aun cuando en términos económicos, en la región, la CEPAL valora esta economía, como de las mas pobres[10], se distinga un notable avance en materia de desarrollo humano, a partir de una acertada utilización de los recursos disponibles. Esto coincide con la idea de Marx que ve el desarrollo muy ligado a la dialéctica de la historia, por lo que da cuenta de un proceso de intensos cambios multidimensionales.

 

El estudio se ha centrado en el municipio de Cienfuegos se analizó el comportamiento económico en trece de sus 27 programas  de la agricultura urbana en el período comprendido entre 1999 – 2003 y se profundizó en el estudio de la modalidad de los Organopónicos estudiándose 18 de ellos.

 

 
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Los complejos procesos políticos de los años noventa en los países de Europa del Este y la URSS y el agravamiento de las acciones  de los  EE.UU. contra Cuba, unido a problemas ecológicos diversos plantearon la necesidad de intensificar nuevas variantes en el desarrollo de la producción de alimentos.

La reducción de producciones ecológicas, el empeoramiento de las condiciones agroproductivas, entre ellas: la salinización desertificación y erosión de los suelos, la separación entre los procesos productivos, la distribución y comercialización, a lo que se añaden la inestabilidad de la fuerza y

calificación de la fuerza de trabajo, el abandono de ciertas tradiciones productivas, en sus influencias conjuntas, en el marco particular de regiones y municipios del  país condujeron a la aparición de un periodo que puede llamarse crítico en este proceso.

 

Es muy interesante destacar     que entre las Agricultura Urbana (AU) y la agricultura rural se produce una interacción muy dinámica, aun cuando la primera tiene sus especificidades y particularidades. Las  referida interacción se produce a partir de La configuración de las relaciones campo – ciudad, los impactos de los movimientos migratorios y los influjos de otros procesos  sociodemográficos de gran significado.

 

Para el caso de la ciudad –municipio – Localidad de Cienfuegos los impactos de la implementación del programa de la agricultura urbana como estrategia de beneficio de alimentario en el municipio han sido muy satisfactorios. En primer lugar ha contribuido a incrementar los gramos per cápita diarios de consumo de vegetales frescos. Ha posibilitado un acercamiento al consumo de vegetales que se acercan a los de carácter ecológicos, devino una alternativa de empleo, si bien no como se esperaba para el caso de la mujer, mas beneficiosa para hombres jubilados, posibilitó la desaparición de lugares de micro vertederos, ofrece una posibilidad práctica de promover nuevos patrones culturales en la gestión familiar alimentaria.

 

La agricultura urbana (AU) ha confirmado de modo práctico como el cultivo en pequeños espacios  es posible y factible, generando un cambio tanto en las formas de hacer como de pensar. Ofreció como uno de sus impactos mas trascendentes la revelación de que el oficio de agricultor no resulta para los que menos saben, menor cultura  y escolarización poseen. Las experiencias mas sobresalientes compulsan a pensar cuanto de arte, sabiduría, laboriosidad y profesionalismo entraña.

 

“La Agricultura Urbana en Cuba, tiene un claro sentido de sostenibilidad fundamentalmente a lo que corresponde al amplio uso de la materia orgánica y de los controles biológicos, así como su principio de territorialidad que se observa en el aseguramiento de los insumos necesarios para la producción en cada provincia. El destino de la misma constituye un fuerte apoyo al cumplimiento del consumo mínimo energético-proteico, de 2300 Kcal. / persona / día y 63 gramos de proteína, de la cual el 25% debe ser de origen animal.”[11]

 

Las bases orgánicas de la Agricultura Urbana por sí misma no garantizan su sostenibilidad. Para ello es necesario alcanzar el mayor nivel de racionalidad en el desarrollo de los sistemas productivos, logrando a su vez la mayor interrelación entre los distintos programas donde cada uno complementa la ejecución del otro y donde en cada acción se obtenga el mayor resultado con menor costo. Un grupo de indicadores permite perfeccionar los niveles de sostenibilidad de la Agricultura Urbana encontrándose entre los principales los siguientes:

 

·        Materia orgánica acopiada, procesada y aplicada.

·        Área mejorada o con sistemas antierosivos organizados respecto al área total.

·        Autoabastecimiento territorial de semillas y pie de cría animal.

·        Especies, variedades y razas seleccionadas según las condiciones del lugar.

·        Sistemas alimentarios para la producción animal (integración cultivo – animal ).

·        Espejo de agua en el territorio (m2 por unidad de superficie).

·        Eficiencia de utilización del agua.

·        Cantidad de alimento  producido/ha/año.

·        Cantidad de alimento per cápita producido.

·        Sistema integrado de prevención de plagas y enfermedades.

·        Costo por peso producido.

·        Participación del productor en actividades de superación técnica y capacitación.

 

En la medida en que se pongan en práctica estos indicadores y se perfeccionen se logrará un mayor desarrollo de la Agricultura Urbana. No obstante el desarrollo de esta perspectiva como estrategia a nivel local exige la ponderación adecuada de un conjunto de factores de carácter históricos culturales asociados a factores de la tradición económica, cultural, impacto de los procesos de transculturaciones, las migraciones locales en las direcciones campo - ciudad y oriente - occidente, las relaciones históricas que se han establecido entre la dinámicas de una región con cierto desarrollo industrial y la valoración social de las actividades agrícolas. Este enfoque nos lleva a plantear que las relaciones económicas productivas no solo deben ser consideradas e nivel teórico en la integración de estos procesos sino que además deben crearse las condiciones para que a nivel practica estén en condiciones de poder asimilar de modo coherentes estas particularidad que se da al nivel local como única condición de que ellas puedan convertirse en una guía y estimulación para el despliegue en profundidad de las fuerzas productivas potencialidades actuales aun inertes.

 

En este sentido, el análisis de las relaciones económicas que confluyen el desarrollo de la Agricultura Urbana de un municipio como es el caso de Cienfuegos exige considerar la diversidad de factores que median estos procesos y sus expresiones específicas. Se precisa por lo tanto considerar las políticas, los programas, la acción del mercado, las acciones entre las estructuras organizativas, los espacios, la tecnología, la distribución, así como los factores socioculturales que median la actuación de hombres y mujeres como sujetos históricos que intervienen en estos procesos, ello revela un requerimiento epistemológico de la practica científica contemporánea y mas aun cuando se enfatiza la naturaleza inter y transdisciplinaria que plantean los estudios del desarrollo local[12].

 

 

Figura No.1

Al decir de Lenin, la política es la expresión concentrada de la economía. La transición socialista exige una correlación adecuada entre estos componentes en tanto la dirección de los procesos económicos exige una valoración detenida y detallada de los factores que intervienen en ellos. Así la definición de las políticas para el desarrollo de los programas que incluye la Agricultura Urbana debe considerar las características socioeconómicas, culturales e históricas de los escenarios en que se despliegan estas actividades.  Las observaciones, análisis de documentos y entrevistas realizadas indican como factores vinculados la profesionalidad, experiencia y liderazgo actúan en estos procesos.

 

Figura No.2

El gráfico anterior intenta ofrecer una visión sintética de las explicaciones que para el despliegue de la Agricultura Urbana tiene la acertada comprensión de la dialéctica entre la economía y la política. De igual forma, indica como la acción del mercado y especialmente la distribución, vienen a desempeñar un papel fundamental en toda la actividad que se enmarca en dicho proceso.

 

Al estudiar procesos económicos enmarcados en el contenido eminentemente socialista como puede ser el derivado de la política y el programa alimentario en Cuba y, valorar sus expresiones particulares en una localidad, y consiguientemente las implicaciones estructurales, organizativas, su relación con el mercado, la distribución de los ingresos o la forma en que se realiza la propiedad, constituyen procesos que de ninguna manera son perceptibles a simple vista. Si se añade a ello las condiciones de una economía deprimida, la diferenciación o la complejización de la estructura social clasista, de la diferenciación de los ingresos y las alternativas frente al mercado en medio de un agudo conflicto político con Estados Unidos, el papel de los sujetos involucrados en estas actividades deviene esencial y las vicisitudes y artimañas en que se involucran no será en ningún caso fáciles de comprender y mucho menos de observar. Todo lo cual explica el requerimiento metodológico de la diversidad de metodologías técnicas e instrumentos a aplicar, la dimensión espacio temporal, la naturaleza inter. y transdisciplinaria y la necesidad de darles un carácter prolongado en el tiempo, como base a partir de la cual se pueda únicamente sistematizar las experiencias, reenfocar la perspectiva teórica y en consecuencia asumir una comprensión mas esencial del asunto.

 

Figura No.3

 

Política Alimentaria  v Congreso PCC. 1990

 

Patios y Parcelas

 

 

Organopónicos y

Huertos Intensivos

 

 

Parcelas

 
 

 

 

 


El estudio se ha centrado de forma particular en las relaciones económicas que se desarrollan entre las granjas estatales urbanas y las modalidades que asume el programa de la Agricultura Urbana. Se ha utilizado una técnica de muestreo cualitativo, la que se corresponde con los objetivos de la investigación. El muestreo busca no tanto la representatividad estadística del objeto, proceso o fenómeno estudiado, como la necesidad de profundizar en las interioridades que lo caracterizan,  pues  uno de los criterios más relevantes para el estudio del fenómeno con cierta expansión social debe ser el contraste. Se estudiaron 18 organopónicos del municipio de Cienfuegos.  El propósito se encamina a comparar los resultados que constatados por diferentes vías, se contraponen para distinguir con explicaciones causales y otros razonamientos las tendencias que les caracterizan. Se utilizaron criterios sustentados en el comportamiento de los principales indicadores económicos como base para aproximarnos en el análisis de la confluencia de los factores económico y culturales en el proceso productivo.

 

Una de las lecciones mas sobresaliente que se derivan de  las prácticas de la agricultura urbana en Cienfuegos emana de la interrelación que exige su desarrollo entre los diferentes subsistemas d e la sociedad local. Los éxitos del mismo parte pues de la interrelación alcanzada y de la complementariedad indispensable que se produce entre los actores locales particularmente  el sistema educativo, la salud pública, la difusión cultural y el papel de los medios masivos. No menos trascendente resultan la gestión del Ministerio de la Agricultura (MINAGRI) y los Órganos Locales del Poder Popular (OLPP), en lo que la participación ciudadana se refiere.

 

Como se ha reconocido por Cruz ( 2002)[13] uno de los retos resulta de la necesidad de enmarcar sus contenido como práctica sostenibles en el ámbito urbano. En tal sentido dice: El mayor reto para alcanzar un desarrollo sustentable está en cambiar la forma de vivir __ y por tanto de pensar__ de la inmensa mayoría de las personas que, con diversos roles conforman nuestras sociedades. Para ello la más importante contribución de los movimientos de agricultura ecológica, urbana y otros, radica en la transformación progresiva de los patrones culturales de productores y consumidores  participantes, así como en la extensión de esos movimientos.

 

Una de las hipótesis asumidas en el presente estudio  y confirmada hasta donde se avanzó revela como el proceso de desarrollo de las relaciones económicas  de carácter socialista, en las que se enmarcan las formas y variantes de organización  y desarrollo de la agricultura urbana, están mediados por factores culturales diversos que pueden o no favorecer su desarrollo. Desde el punto de vista de la estructura la AU en Cienfuegos – Municipio – Ciudad cuenta con 111 organopónicos, 14 huertos intensivos, 2843 parcelas y con 10, 253 patios, los que se distribuyen como se expresa en el siguiente cuadro resumen.  

 

Tabla No .I  Dimensión Estructural  d e la Agricultura Urbana en Cienfuegos.

 

No

Formas  organizativas de la agricultura urbana

Cantidad 

Área 

Total

en ha.

Formas de Propiedad a las que se Articulan

Granjas

CCS

CPA

MINAZ

MES

Mined

otros

1

Organopónicos

111

39.87

90

1

3

2

2

3

10

2

Huertos intensivos

14

26.5

8

2

1

1

0

0

2

3

Parcelas

2843

99.8

1472

921

0

450

0

0

0

4

Patios

10.253

88.9

-

-

-

-

-

-

-

 

Fuente. MINAGRI. Oficina Cienfuegos, enero del 2004.

 

El análisis de la tabla anterior muestra en primer lugar la diversidad y la potencialidad social y económica que encierran estas formas si se articulan de modo coherente y se estimulan de manera mas apropiada. Refiriéndonos a nuestro plateo teórico se puede representar en el siguiente gráfico las connotaciones del proceso a que se hace referencias.

 

 

Figura No. 4

 
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


No obstante consideramos que las prácticas agrícolas en este nivel local precisan de un exhaustivo y pormenorizado análisis dependiendo de innumerables factores. Entran ene estos proceso la capacidad de organizar y compatibilizar en el marco de las relaciones de producción socialistas alternativas que se acercan al contenido de que son portadores estas relaciones y que pueden de hecho hacer una contribución importante en el despliegue de las potencialidades económicas, facilitando la acción del mercado en estos procesos.

 

II.                La agricultura urbana: Procesos Socioculturales e implicación económica

 

Las prácticas agrícolas urbanas, no deben verse como un proceso de contraposición al desarrollo rural. Como estrategia alternativa para el desarrollo local, deviene esencial para el cumplimiento del mandato establecido para  por la Resolución del 5to Congreso del PCC, su anclaje en el área urbana no la ubica al margen de la cultura que representa en sí misma el desarrollo urbano, pero además la conecta con procesos socioeconómicos diversos entre los cuales el movimiento rural - urbano y otras expresiones demográficas toman especial significado.

 

En el perímetro urbano de una ciudad como Cienfuegos, confluyen diversidades de componentes de carácter históricos, regionales, geográficos y culturales, que complejizan la rama de las relaciones sociales y económicas en el proyecto de construcción socialista que se emprenden. Este proceso cruza además por otros senderos no menos trascendentales en los que la cultura, la educación y la salud pública, aparecen como protagonistas principales. Así dependiendo de la información y la cultura que posea la población, dependerá en gran medida la disposición y voluntad para cambiar hábitos alimentarios y mejorar la dieta. Obviamente el cambio de un patrón histórico de alimentación estará mediatizado además por sus efectos en la salud pública y la comprensión social que se alcance, a partir de los medios masivos de la socialización efectiva, que desde la educación se pueda realizar. Unos de los dilemas que ha enfrentado la sociedad cubana y en especial cienfueguera, ha estado relacionado con la reorientación de los hábitos alimentarios y la capacidad y posibilidad de poder acceder de una manera más coherente a estos productos en un mercado que se ha desarrollado a partir de la estrategia alimentaria en la localidad.

 

El programa de la Agricultura Urbana, enmarcado como un nuevo ingrediente en el desarrollo de las relaciones de producción socialista, ha estado relacionado en su expansión y desarrollo con las características del funcionamiento de los órganos locales del gobierno y del MINAGRI. En el caso particular de Cienfuegos, la gestión del desempeño de estos subprogramas, quedó enmarcada en dos granjas, una más articulada hacia el escenario urbano y una segunda que por su ubicación geográfica despliega su gestión más allá del perímetro urbano.

 

Como componente de las relaciones de producción socialista, la estructuración organizativa dada  a los subprogramas de la Agricultura Urbana ha estado mediado por factores diversos, principalmente los relacionados con la dirección, la participación y el liderazgo, entre los cuales la cultura del trabajo, la tradición y otros factores de carácter socioculturales han estado mediando estos procesos. Otros factores culturales vinculados con los procesos demográficos, la escolarización, y el género han estado ejerciendo influencia en estos procesos.

 

En el análisis de las entrevistas a los administradores, se pudo conocer la alta frecuencia de migraciones en las que el 66.7% proceden de otros municipios y otras provincias del país,, destacándose no obstante que más del 50% ha vivido en la ciudad de Cienfuegos por más de 20 años. Llama la atención además, que el 100% reconoce que la totalidad de sus trabajadores poseen altas cualidades, el 55.6% se auto reconoce en poseer una gestión de éxito en su trabajo, aunque  la auto evaluación que realizan de sus respectivas áreas de trabajo, el 38.9% (siete trabajadores) identifican tener malas condiciones, el 44.4% (ocho trabajadores) destaca que las condiciones son regulares y solo el 17.6% (tres trabajadores), las valoran como buenas.

 

Es significativo el hecho de la baja incorporación de mujeres en el despliegue de estas formas organizativas en granjas urbanas del municipio. Ninguna mujer se desempeñó como administradora y las funciones que realizaban en muchos casos estaban centradas en la gestión de comercialización. Durante el trabajo y recorrido, solamente se encontró una sola trabajadora en el desarrollo de la actividad agrícola. Es evidente una contradicción que se produce aquí no solo por la ausencia de mujeres, sino por el hecho de que muchos trabajadores reconocen al menos formalmente que son parte de sus colectivos laborales. Es interesante que la edad promedio de los administradores es de 52.05 años (desviación típica 12.4) mientras que la mediana es de 54.5 años, lo que revela que la Agricultura Urbana no ha sido una real alternativa de empleo para los jóvenes.

 

Aunque la mayoría de los entrevistados reconocen haberse insertado en estas prácticas organizativas por razones de interés y gusto por el trabajo agrícola (13 trabajadores, el 72.2%), también han intervenido otras razones laborales como por ejemplo, la cercanía del hogar, tener más independencia, contemplar de modo más directo los resultados del trabajo, así como el conocimiento que previamente posee de la actividad agrícola.

 

Un factor de mucho interés que se ha observado en el curso de la investigación, ha estado relacionada con la importancia concedida a la aplicación de la ciencia y la técnica en la gestión productiva. Sin embargo en el momento de la evaluación de los resultados de los procesos de producción en los 18 organopónicos, se pudo constatar que si bien la escolaridad no es un factor que marca la diferencia entre los Organopónicos de altos y bajos resultados, sí lo es la cantidad de oficios que estos conocen. Esta idea nos permite razonar, de que si bien la escolaridad no ha sido decisiva en los resultados económicos de los Organopónicos estudiados, la experiencia interdisciplinaria de los administrativos, reflejadas en los múltiples oficios que conocen si intervienen como un factor importante.

 

En las tablas siguientes, se indica el análisis comparado de los organopónicos según sus resultados (altos y bajos) y las apreciaciones emitidas por los trabajadores entrevistados en cuanto a: percepción del trabajo y otros factores más objetivos aportaron resultados de mucha importancia. En primer lugar, es común el reconocimiento que se hizo por los entrevistados, a la ausencia de materia orgánica como uno de los factores que más afectan los sistemas productivos. En segundo lugar, coincide para la gran mayoría de los entrevistados la autopercepción de sus organopónicos como una unidad productiva de éxito o no y las categorías de altos y bajos resultados en las que se ha clasificado los mismos.