Riesgos y Potencialidades de la Cunicultura Familiar  en la Agricultura Urbana 

Autores: Dra.MV. Anairis Clavijo Artiles *

                Ing. Enrique Casanovas Cosío Dr.C. **

 

* Establecimiento Ganor Altervet.

** CETAS / Universidad de Cienfuegos.

 

Resumen: Se realizó una caracterización productiva y epizootiológica de los sistemas de producción cunícula de la provincia de Cienfuegos. El estudio se realizó en 102 sistemas de producción cunícula, en los 8 municipios de la provincia; seleccionados de forma aleatoria y proporcional por municipio en la población de cunicultores con más de un año de experiencia. A través de encuestas se recogieron datos, que conformaron 21 y 16 variables productivas y epizootiológicas, respectivamente. El análisis de componentes principales categóricos (CAPTCA) señaló 12 dimensiones para los aspectos productivos y epizootiológicos, donde las Características Zootécnicas y el Potencial Productivo de los sistemas, son los elementos caracterizadores de los mismos, desde el punto de vista productivo, y la Sanidad y los Elementos de Bioseguridad, los caracterizadores epizootiológicos. Se identificaron tres cluster con 44, 46 y 12 sistemas; donde los valores de las dimensiones Características Zootécnicas, Potencial Productivo, Potencial Racial, Sanidad, Elementos de Bioseguridad, Elementos Vulnerables y Superficie de los Sistemas mostraron diferencias significativas (p<0.05). Los sistemas del cluster 2 son los menos productivos y con mas riesgos epizootiológicos. La capacidad productiva de los sistemas de producción cunículas se subordina a las características epizootiológicas de los mismos. Los municipios de Cienfuegos y Cumanayagua resultaron ser los mejores para los indicadores Capacidad Productiva y Características Bioproductivas, respectivamente y Palmira mostró ser el más ineficiente en los tres indicadores.

 

Palabras claves: riesgos, cunicultura, epizootiología, sistemas, análisis multivariado.

 

Introducción:

 

  Dentro de los 7 sub-programas pecuarios de la Agricultura Urbana el de la Cunicultura ha tenido un desarrollo vertiginoso, considerado por Rodríguez et al. (2002) como uno de los más consolidados entre los 28 que la conforman.

 

  En nuestro país esta especie se desarrolla como cunicultura de traspatio, la cual aporta proteína de origen animal de alto valor biológico a la familia, ofreciéndole en muchas ocasiones una ayuda económica; esto ha traído consigo el aumento de la cultura requerida para la crianza y explotación de esta crianza, expresándose con un incremento de la comercialización, con producciones realizadas en la provincia de 15, 20, 25 y 34 T en los años 2000, 2001, 2002 y 2003, respectivamente (Anon. 2000, 2001, 2002 d, 2003 d).

 

  De estas pequeñas unidades familiares existe muy poca información por lo que  nos proponemos determinar los factores para describir las potencialidades y los riesgos de los sistemas cunículas desde el punto de vista  productivo y epiziootológico.

  A través de encuestas a productores caracterizar los sistemas cunículas apoyándonos en los métodos de la estadística multivariada, con los siguientes objetivos:

  Objetivo general:

Ø      Realizar a través de encuestas a productores, una caracterización de los sistemas de producción cunículas de la Agricultura Urbana en la provincia de Cienfuegos.

 

  Objetivos específicos:

Ø      Determinar los factores que permitan describir las potencialidades y los riesgos de los sistemas cunículas desde el punto de vista  productivo y epiziootológico.

 

Ø      Identificar grupos de sistemas cunículas de acuerdo a los factores que lo caracterizan.

 

Ø      Ensayar un procedimiento que permita realizar un análisis espacial por municipios para los diferentes indicadores a establecer.

 

Materiales y Métodos:

 

 El estudio se realizó en 102 sistemas de producción cunícula de la Agricultura Urbana en la provincia de Cienfuegos, de 492 cunicultores asociados en los 8 municipios de la provincia (Censo Cunícula, 2003).  Para la investigación se tomó la muestra de forma aleatoria en la población de cunicultores de Cienfuegos con más de un año de experiencia y dentro de los perímetros urbanos y suburbanos de los asentamientos poblacionales (Rodríguez et al., 2002) con un error máximo permitido de las proporciones estimadas de 0.10 y con una confiabilidad de 90 %; el muestreo fue dirigido proporcionalmente 20%  por municipios y distribuido aplicando el principio de afijación proporcional según la cantidad de criadores por municipio. Los sistemas de producción cunículas estuvieron representados por cada productor independiente de la provincia de Cienfuegos, quedando descritos por: 17, 21, 13, 10, 9, 6, 16 y 10 sistemas pertenecientes a Cienfuegos (1), Cumanayagua (2), Aguada (3), Abreus (4), Rodas (5), Palmira (6), Cruces (7) y Lajas (8), respectivamente.

 

  A través de encuestas se recogieron datos, que permitieran caracterizar los sistemas desde el punto de vista descriptivo productivo y epizootiológico, efectuadas en el periodo del 1 de Agosto al 30 de Diciembre del 2003. Con estos datos fueron identificadas 21 variable para los productivos y 16 para los epizootiológicos, registradas de la siguiente forma:

 

Variables productivas: Raza predominante, Cría por parto, Controles primarios estadísticos, Presencia de peines, Tipo de forrajes, Concentrados por módulo reproductor, Origen del concentrado, Formulación del concentrado, Humedece el concentrado, Parto reproductora año-1 (resultado de la división del total de días del año (365) entre el Intervalo parto – parto), Intervalo parto – parto (suma del tiempo que media entre el parto y la próxima monta con el tiempo de gestación de la especie (30 días)), Carne reproductora año-1 (suma de las cebas y los gazapos de la crianza de cada productor en el mes en que se encuestó, dividiéndose este resultado entre el tiempo de duración de la ceba (meses); y este resultado entre el número de reproductoras del sistema, multiplicándose el mismo por los 12 meses del año, teniendo en cuenta un peso promedio de 2 kg por ceba), Número de cebas, Edad de destete, Retiro del nido, Número de nidos. Número de jaulas totales, Número de gazapos, Número de reproductoras, Número de sementales, Duración de la ceba.

 

Variables epizootiológicas: Estado higiénico sanitario, Frecuencia de cambio de agua, Frecuencia de limpieza de la instalación, Disposición de residuales, Disposición de heces fecales, Existencia de alcantarillado, Cerca perimetral, Promiscuidad de especies, Aplicación de vacunación, Presencia de ectoparásitos, Enfermedades presentadas, Tipo de piso, Existencia de foso, Lugar de corte del forraje, Cunicultor cerca, Fuente de agua.

 

    Para la clasificación de las variables en la categoría productiva o epizootiológica, se tuvo en cuenta la interpretación de las mismas según su principal objetivo a cumplimentar en el sistema.

 

  El procesamiento de la información se gestionó desde una base de datos creada en EXCEL, la cual se analizó utilizando el paquete estadísticos SPSS para Windows, versión 11.0.1 (SPSS, 1989-2001). 

 

  Para los ambos aspectos (productivos y epizootiológicos) se aplicó el análisis de componentes principales categóricos (CAPTCA, Categorical Principal Components Analysis), homogenizándose las variables mediante el escalamiento óptimo, conformándose los componentes o dimensiones, capaces de reducir las variables originales y explicar la mayor variabilidad del sistema.

 

  Se realizó el análisis de cluster jerárquicos con las dimensiones transformadas, por el método de Ward, con la medida de la distancia euclídea al cuadrado; eligiéndose ambos, porque después de probar otros, este fue el que más se ajusto a nuestro propósito.

 

  La comparación de los valores de las dimensiones encontradas por cluster se realizó por ANOVA simple o pruebas no parámetricas, donde obtuvimos la significación de las mismas por Tukey (p < 0.05) o Kruskal Wallis (p < 0.05). También se aplicó el mismo procedimiento para la caracterización de los sistemas por municipios; previa categorización de los valores de las dimensiones en el rango de 1 a 5, efectuada para representar los mejores valores a medida que se alejan de la unidad, invirtiéndose los valores de las dimensiones que su interpretación no se correspondía con una escala ascendente positiva. Para la confección de los tres indicadores, a través de la combinación lineal de las dimensiones encontradas se empleo la siguiente ecuación:

 

                    d

                   å di  ( li/k )

                   i=1        

                    li – Valores propios asociados al componente.

                    k- Cantidad de variables.

                    d – Dimensión, valor transformado de 0 a 5.

 

  El análisis espacial por municipio se realizó con el programa MapInfo versión 6.5. (MapInfo, 2001). Los datos fueron representados de acuerdo a las ubicaciones de los sistemas, geocodificados en los mapas por sus valores cartesianos. Con los valores transformados (1 - 5) de las dimensiones encontradas, se elaboraron mapas con las medias ponderadas para los nuevos indicadores creados.

 

Resultados y Discusión:

 

  Para los aspectos productivos se conformaron 6 componentes principales:

 

  El primer componente se denominó “Características Zootécnicas de los Sistemas” con un 22.78 % de varianza explicada, conformado por las variables: duración de la ceba, retiro del nido, controles primarios estadísticos, número de nidos, número de jaulas totales, origen del concentrado, humedecimiento del concentrado y concentrados por módulo reproductor, este último toma un valor negativo (-0.807), expresado porque en los sistemas que se suministra menor cantidad de concentrados mayor será la duración de la ceba, el número de nidos y tiempo de retiro de los mismos, y a su vez la permanencia de los animales en la ceba, por tener un crecimiento menos acelerado, lo que conllevaría a tener que emplear mayor número de jaulas totales. Además, existe una tendencia a la utilización de piensos criollos, que por lo general no se humedece.

  El segundo componente se denominó “Potencial Productivo de los Sistemas” con un 17.53 % de varianza explicada, integrado por el número de sementales, número de reproductoras, número de gazapos, número de cebas, carne reproductora año-1 y la edad de destete que toma un valor negativo en este componente, significando que a mayor tiempo transcurrido del nacimiento al destete, menor será el número de gazapos en la crianza y el número de cebas, por no explotarse al máximo la reproductora, obteniéndose menos carne reproductora año-1, tendiendo a disminuir el número de reproductoras y sementales en la crianza, por ser estos sistemas menos eficientes. En la comparación productiva entre sistemas de manejo cunícula, se tiene en cuanta el número de partos, el número de gazapos vendidos por jaula y por coneja al año (Guías Sectoriales, 2003 f); aunque se plantea que una sola coneja en un sistema rural produce 28 a 35 kg de peso a la canal, valorando de muy importante este elemento, que varia en dependencia del sistema aplicado (Camps, 2002 a).

  El potencial productivo de los animales, está expresado por factores de variabilidad, entre los que se señalan los intrínsecos o que dependen propiamente de los animales y que nos marcan su potencial productivo, como la composición genética, sexo, edad o peso y los extrínsecos que son básicamente los ligados a factores medioambientales y sanitarios, destacando como muy importante el factor alimentación (Tibau, 2003).

  A la tercera dimensión se le llamó “Capacidad Reproductiva de los Sistemas”, con un 9.06 % de varianza explicada, conformado por las variables: parto reproductora año-1  e intervalo parto – parto; con valor negativo de –0.656 este último. Estas variables son inversamente proporcionales, ya que a medida que aumenta el intervalo parto – parto, menor se hace el número de parto reproductora año-1. El número de partos y el intervalo parto – parto, dependientes de la fecha de monta tras el parto, son elementos determinantes para la caracterización del sistema de explotación, dependiendo de éstos el número de gazapos obtenidos (Aghina,1999).

 

  El cuarto componente se denominó “Calidad Forrajera de los Sistemas”, con un 7.52 % de varianza explicada, integrado por las variables: presencia de peines y tipo de forrajes que se suministra en la crianza, ambos con valores positivos, expresado porque a mayor variabilidad de los forrajes (se proporciona una mejor calidad nutricional), mayor será la tendencia a emplear peines, que influirá en el mayor consumo de forrajes y en la calidad sanitaria de estos, coincidiendo con Zotyen, Cecilia (2002), que planteó que en el régimen de alimentación cunícula se deben aprovechar mejor los alimentos tales como hierbas (leguminosas y gramíneas), al no suministrar alimentos dentro de la jaula o corral, ni tampoco poner comida fresca sobre restos de comidas ofrecidas con anterioridad, que estén mezcladas con deyecciones.

 

  La distribución realizada de acuerdo a los valores tomados por la saturación de las variables en los cuatros componentes anteriores descritos nos dejó en las restantes dimensiones, cinco y seis a tres variables: raza predominante, cría por parto y formulación del concentrado, decidiendo interpretar para la quinta dimensión a las dos últimas por tomar mayores valores solo en esta dimensión y nombrarla “Otros Criterios Productivos de los Sistemas”, con 6.67 % de varianza explicada; donde ambas variable se correlacionan positivamente, manifestado que la mayor cría por parto se presenta en las crianzas en que se emplean concentrados formulados. De Blas et al., (2001) refirieron un empeoramiento significativo de varios parámetros productivos (fertilidad, productividad numérica por jaula, eficacia alimenticia, producción de leche y crecimiento de la camada hasta el destete) cuando las conejas reproductoras no son alimentadas con pienso balanceados, siendo necesario que se cubran los requerimientos del animal, para poder optimizar la productividad de las conejas.

 

  En el sexto componente la variable raza predominante obtiene valor de 0.435, contando con 6.29 % de la varianza explicada denominándose: “Potencial Racial de los Sistemas”. Decidimos mantener en esta dimensión a esta variable porque la potencialidad de los sistemas de producción con animales manifiesta una alta dependencia de la raza en condiciones óptimas de explotación, coincidiendo con Carabaño (2000) y Carabaño y García (2003) al haber referido que gran parte de los cambios que se han obtenido en la productividad cunícula se deben al perfeccionamiento del manejo en la explotación de esta especie y al trabajo de mejora genética llevado a cabo en la cunicultura. Ponces, Raquel et al., (2000) sugirieron la aplicación de algunos principios de la genética, los cuales contribuyen a la mejora de los niveles productivos, aún en pequeñas unidades cunículas.

 

  El 70.11 % de la varianza de la categoría epizootiológica se obtuvo con 6 dimensiones (Anexo 4), cuyos valores de saturación están reflejados en la tabla 4. El primer componente se nombró “Sanidad de los Sistemas”, con un 18.97 % de varianza explicada, el que incluye el estado higiénico sanitario de la instalación, frecuencia con que se cambia el agua, frecuencia de limpieza de la instalación, enfermedades presentadas y la presencia de ectoparásitos, donde este último toma valor negativo de –0.668; lo que indica que a menor higiene, frecuencia de limpieza y de cambio de agua, mayor será la presencia de ectoparásitos, no ocurriendo lo mismo con las enfermedades restantes ya que su presentación no siempre depende de malas prácticas de higiene, influyendo en ello otras condiciones como el suministro de agua contaminada, mal control de la relación proteína / energía, presencia de toxinas en el pienso, forrajes contaminados (huevos de parásitos, hongos y micotoxinas), escasa experiencia en la crianza de la especie, elevada presión infecciosa en nidales (sucios), alojamiento inadecuado, etc. (Thrusfield, 1995). En lo concerniente a la mejora sanitaria para la especie cunícula, el esquema que se utiliza comúnmente es similar al de otras producciones animales, donde se puntualiza la reducción y el control de las enfermedades (Noordhuizen et al., 1997).

  Zotyen, Cecilia (2002) planteó que el control sanitario se fundamenta principalmente en la limpieza, la desinfección y reducción de los riesgos de contagios, los que se logran con la crianza de conejos en jaula. Palmieri (2003 b y 2003 c) expresó que en la sanidad, lo más importante es la prevención y un punto clave en la prevención lo constituye la higiene de la instalación cunícula. 

  Partiendo de que la Bioseguridad en cunicultura, según Gonzáles (2003), la constituye un conjunto de medidas de higiene y de manejo que limitan el riesgo de introducción, exposición y transmisión de enfermedades en un área (granja, región, país); como por ejemplo aislar perimetralmente la granja, eliminación y almacenado del estiércol y eliminación de residuos entre otros, se le llamó al segundo componente “Elementos de Bioseguridad de los Sistemas”, con un 14.81 % de varianza explicada, integrado por la disposición final de heces fecales y de residuales líquidos y sólidos del sistema, los que se correlacionan positivamente con la existencia o no de cerca perimetral, indicando que a medida que se disponen mejor los residuales y las heces fecales (procesando o reciclando estos), se tiende a contar con la cerca perimetral que protege a los animales del contacto directo con otras especies que le podrían servir de vehículo a determinados patógenos. González (2003) planteó, que el vallado de las instalaciones o empleo de cerca perimetral, es una de las medidas de bioseguridad de importancia en la crianza cunícula. Para mantener una adecuada bioseguridad en las crianzas semintensivas, se debe tener una adecuada delimitación del área de producción, así como la eliminación de los desperdicios, de forma tal que no se afecte el medio ambiente, ni se comprometa la salud humana o animal, entre otros elementos (IMV, 1997).  

 

  El tercer componente contó con un 10.15 % de varianza explicada y partiendo de que la vulnerabilidad es la probabilidad de que cualquier elemento estructural, físico o socioeconómico, o el conjunto de estos elementos, pueda ser destruido, dañado o perdido a consecuencia de haberse expuesto a un peligro de magnitud dada (Espinosa et al., en 1999); se denominó “Elementos Vulnerables de los Sistemas”, formado por las variables: existencia de foso, aplicación de vacunación, Lugar de corte del forraje, fuente de agua y existencia de alcantarillado, correlacionados negativamente estos dos últimos con el resto de los elementos anteriores, indicando que a mayor uso de agua de acueducto y tenencia de alcantarillado, menor existencia de fosos. Kouba (2003) planteó que los agentes pueden ser transmitidos mediante los alimentos contaminados, lo que representa la forma más importante en las enfermedades infecciosas y parasitarias, cuyos agentes penetran en el macroorganismo por vía oral; en nuestro caso no contar con un lugar de corte de forraje controlado, constituye un elemento de vulnerabilidad.    

  La cuarta dimensión se denominó “Otros Riesgos de los Sistemas”, con un 9.88 % de varianza explicada, compuesto por el tipo de piso y la promiscuidad de especies, las que se correlacionan positivamente, expresando que a mayor existencia de piso de tierra, mayor promiscuidad de especies; la cría de conejos no debe estar mezclada con la de aves, a pesar de que éstas ultimas difieren en cuanto a su aparato digestivo, hábitos de vida y sus plagas y enfermedades, pudieran ser una vía de contagio para los conejos y viceversa (Zotyen Cecilia, 2002). Referente a lo anterior está instituido que en las crianzas semintensivas debe existir una adecuada separación entre los animales de diferentes especies, para lo cual  se exige la cerca perimetral en la instalación (IMV, 1997).

  Los componentes quinto y sexto se definieron con una sola variable cada uno con un 7.60 % y 6.31 % de explicación de la varianza, respectivamente. Denominándose “Superficie de los Sistemas” y “Riesgos por Cercanía a Otros Sistemas”.

 

  El análisis anterior mostró que las Características Zootécnicas y el Potencial Productivo de los Sistemas, son los elementos que caracterizan a los sistemas de producción cunícula en la provincia, desde el punto de vista productivo, siendo la Sanidad y los Elementos de Bioseguridad de los Sistemas, los caracterizadores epizootiológicos, expresadas por un mayor porciento de la varianza explicada para estas dimensiones.

 

  Se conformó el cluster 1, 2 y 3 con 44, 46 y 12 sistemas, respectivamente; los individuos del cluster 3 se caracterizaron por poseer las menores Características Zootécnicas de los Sistemas, con un Potencial Productivo de los Sistemas superior al cluster 2, y el mejor Potencial Racial. Sin embargo la caracterización con las dimensiones epizootiológicas lo presentaron con valores intermedios para la Sanidad y Elementos de Bioseguridad de los Sistemas; además poseían los menores Elementos Vulnerables de los Sistemas que representan una mejor protección, a pesar de caracterizarse por poseer los pisos de tierra.

 

  El cluster 2 presentó la menor potencialidad productiva (Potencial Productivo de los Sistemas) con las Características Zootécnicas similares al cluster 1. Sin embargo mostró la más deficiente caracterización epizootiológica, representada por los mayores valores en los Elementos de Bioseguridad, Elementos Vulnerables y Sanidad de los Sistemas.

 

  El cluster 1 mostró buenas Características Zootécnicas y Potencial Productivo con un bajo Potencial Racial de los Sistemas; además presentó la mejor expresión de la dimensión- Sanidad de los Sistemas y valores intermedias para los Elementos de Bioseguridad y de Vulnerabilidad de los Sistemas. 

 

  La caracterización de los cluster nos señaló que existen pocas diferencias en cuanto a las dimensiones productivas con una mayor diferenciación en las epizootiológicas.

 

  Se destacó que en la cunicultura como en otras especies, los sistemas más higiénicos son los más productivos, por lo que para obtener la productividad esperada de la crianza, se necesita mantener las condiciones productivas y epizootiológicas establecidas para la especie cunícula, coincidiendo con lo que se plantea sobre la cunicultura que se dedica a la producción de carne, la que no depende de una sola variable, implicando tener objetivos claros y un estricto control de todas sus fases, donde el manejo de la alimentación y de la reproducción son los dos pilares técnicos que tienen el mayor impacto económico en la actividad cunícula (Anon, 2003 c). Rosell (2002 a) afirmó que la profilaxis higiénica se logra a través del control de los factores de producción (manejo del alojamiento, de la alimento y de los animales), de la limpieza y la desinfección, entre otros; y a su vez más adelante establece que el control higiénico y sanitario de la granja está basado en diversas actuaciones, donde aspectos claves son la evaluación de la salud y las medidas de protección específicas; a su vez dependen del estadio animal (futuros reproductores, reproductoras primíparas o multíparas, gazapos lactantes o destetados), incluyendo en la profilaxis medidas que no tienen relación con la higiene (Rosell, 2002 b).

 

  El cluster 2 presentó una menor masa animal, con diferencias estadísticas, respecto al cluster 1 y 3; coincidiendo con su debilidad productiva, que puede estar dada por problemas relacionados con los parámetros epizootiológicos (Sanidad de los Sistemas, Elementos de Bioseguridad de los Sistemas y Elementos Vulnerables de los Sistemas), confirmando lo planteado por Maria Martín (2002), que considera a la especie cunícula, como una de las más sensibles a las condiciones ambientales, de manejo y patológicas, cuando se crían en cautividad.

 

  De forma general se evidenció que en los sistemas de producción cunícula en la provincia, existe una gran variabilidad, expresada en la comparación de los sistemas caracterizados por cluster según dimensiones creadas, corroborando que el análisis de los pequeños sistemas de cría se hace difícil, porque estos son muy variados y dispersos, por lo que un sistema se puede considerar bien analizado cuando los informes comienzan a repetirse con frecuencias estadísticas relativamente constante, siendo importante las excepciones, porque pueden indicar posibles vías de desarrollo ya presentes en el país (Finiz, 2002).

 

  Las dimensiones productivas de los sistemas no presentaron diferencias notables, lo que demuestra la presencia de homogeneidad entre los municipios. Aunque en el municipio de Palmira el Potencial Productivo de los Sistemas alcanzó el valor mas bajo con respecto a los restantes municipios con 1.00 ( p < 0.05), pudiendo estar asociado a la Capacidad Reproductiva de los Sistemas, que alcanzó también el valor más bajo de 1.33. Se destacó que el Potencial Racial de los Sistemas es uniforme en los ochos municipios de la provincia. En las dimensiones epizootiológicas se encontró la misma similitud, donde sólo no mostraron diferencias en los Riesgos por Cercanía a otros Sistemas.

 

  Es muy complejo encontrar diferencias entre dimensiones independientes por municipios, porque en ellos se encuentran sistemas de características muy disímiles, que en la agrupación por clusters mostraron al municipio de Palmira sólo con sistemas pertenecientes al cluster 2, que fue identificado como el menor productivo y menos protegido. Por su parte los municipios de Aguada, Abreus y Rodas presentaron sistemas pertenecientes a los tres cluster, sin embargo, Cienfuegos, Cumanayagua, Lajas y Cruces, presentaron individuos del cluster 1 y 2, donde se destacan los tres primeros por poseer mas del 50 % de sistemas clasificados en los cluster 1 ( Gráfico 1).

 

Teniendo en cuenta la expresión de cada dimensión fueron creados los siguientes indicadores: Capacidad Productiva (seis dimensiones productivas), Situación Epizootiológica (seis dimensiones epizootiológicas) y Características Bioproductivas (doce dimensiones encontradas), denotándose variabilidad en el indicador Capacidad Productiva y Características Bioproductivas por municipios, donde Cumanayagua y Cienfuegos presentaron los mejores valores, respectivamente, Palmira resultó ser el más ineficiente en los indicadores anteriores, al igual que en la Situación Epizootiológica con el valor más bajo (1.20), que difiere del resto de los municipios.

 

  El análisis espacial de los valores de los indicadores por municipios mostró una concordancia con  los resultados obtenidos y se justificó la posibilidad de utilizar esta herramienta para la representación de los indicadores construidos y un mejor análisis visual de los mismos (Anexos 1, 2, 3).

 

 

 

 

 

Gráfico 1. Relación de clusters por municipios.

 

 

Conclusiones:

 

Ø      En la Agricultura Urbana de la provincia de Cienfuegos las Características Zootécnicas y el Potencial Productivo de los sistemas, son los elementos que expresan la mayor variabilidad de los sistemas de producción cunícula, desde el punto de vista productivo, y la Sanidad y los Elementos de Bioseguridad, los caracterizadores epizootiológicos.

 

Ø      Los sistemas de producción cunículas en la provincia presentan gran variabilidad, aunque se pueden identificar tres grupos diferentes entre sí, de acuerdo a sus características productivas y epizootiológicas.

 

Ø      La capacidad productiva de los sistemas de producción cunículas se subordina a las características epizootiológicas de los mismos.

 

Ø      Los indicadores Capacidad Productiva y Características Bioproductivas no presentaron diferencias notables entre municipios. Palmira presentó la  Situación Epizootiológica más deficiente de la provincia.

 

Recomendaciones:

 

Ø      Tener en cuenta los principales caracterizadores productivos y epizootiológicos  que determinan los principales riesgos y potencialidades de los sistemas de producción cunículas para el desarrollo de la cunicultura en la Agricultura Urbana en la provincia de Cienfuegos.

Ø      Incidir por parte de las instituciones pertinentes (Agricultura Urbana y Establecimiento de Ganado Menor de la Provincia de Cienfuegos) sobre los municipios que mostraron ser los más deprimidos en esta actividad.

 

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29.        Tibau, J. 2003. Caracterización del Potencial Productivo en Ganado Porcino. Disponible en: http://www.supercampo.uolsinectis.com.ar/edicion_0108/index.htm. [Consulta: Marzo 16 2004].

30.        Zotyen, Cecilia. 2002. Compendio: La cunicultura “Crianza de conejos”. Nueva san salvador. Pp 10-56.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

Anexo 1. Representación espacial por municipios del indicador Capacidad Productiva.

 

Anexo 2. Representación espacial por municipios del indicador Situación Epizootiológica.

Anexo 3. Representación espacial por municipios del indicador Características Bioproductivas.