DEL
SUELO OCIOSO AL ESPACIO PRODUCTIVO
UN CASO DE REFERENCIA PARA EL PROGRAMA NACIONAL DE AGRICULTURA URBANA
Director,
CETAS / Universidad de Cienfuegos
(2)
Teresa F. Lara Muñoz
Arquitecta.
Especialista Principal de Ordenamiento del Municipio Cienfuegos.
(3)
Roberto Gómez Brito
Ing.
Forestal, Especialista en SIG.
Profesor e
Investigador, Universidad de Cienfuegos
Profesor e
Investigador, Universidad de Cienfuegos
(5)
Wilfredo René Padrón Padrón
Ing. Agr., MSc
Profesor e
Investigador, Universidad de Cienfuegos
(6) Frank Pérez Brito / (7) Saray Niebla
Rumbaut
Estudiantes de Agronomía (curso 2002/2003),
Universidad de Cienfuegos, Cuatro Caminos
Cienfuegos,
CP 59430, Cuba
Los resultados del trabajo realizado aportaron
las siguientes soluciones:
1.
Estudio
diagnóstico participativo sobre el uso agrícola de suelos urbanos y periurbanos
del municipio Cienfuegos como referencia metodológica de un proceso de
optimización.
2.
Marco
conceptual y metodológico de la optimización del uso de suelos para la
Agricultura Urbana.
3.
Metodología
participativa para la concertación de los mapas de uso de suelos actual y
perspectivo al nivel de los Consejos Populares.
4.
Diseño
participativo de un Sistema de Información Geográfica para la gestión del uso
de suelos urbanos y periurbanos para su explotación agrícola.
5.
Elaboración
y puesta a punto de un Sistema de Información Geográfica para la gestión del
uso de suelos urbanos y periurbanos para su explotación agrícola.
6.
Capacitación
y equipamiento de la Dirección Provincial de Planificación Física para la
gestión del uso de suelos para la Agricultura Urbana a través del sistema
elaborado.
7.
Mapas
concertados de uso de suelos al nivel de los Consejos Populares del municipio
Cienfuegos.
8.
Balance
de uso de suelos al nivel de una práctica agrícola formal e informal.
9.
Sistema
de indicadores para la eficiencia del uso de suelos urbanos.
10.
Documento
normativo anexo al Plan General de Ordenamiento Territorial del municipio
Cienfuegos, conteniendo los objetivos estratégicos con relación al uso de
suelos para la Agricultura Urbana.
11.
Diseños
agronómicos y constructivos para el uso de suelos vacantes.
12.
Metodología
de implantes visuales para el diseño paisajístico.
13.
Multimedia
para la divulgación de los resultados, uso de la información del sistema, la
capacitación y la instrucción a distintos niveles de enseñanza.
Los
resultados del trabajo se encuentran introducidos al nivel de la generalización
para la Dirección Provincial de Planificación Física.
Siguiendo el estilo de las Consultas
Urbanas del PGU ALC, se realizó un diagnóstico participativo mediante entrevistas,
encuestas y un taller, después de haber realizado una preparación previa
consistente en la recopilación de información, la caracterización de la
actividad de planificación física y la capacitación, proceso que generó los
antecedentes a la elaboración y concertación del mapa de uso de suelos para la Agricultura
Urbana.
El equipo local, formado por especialistas de
diferentes instituciones, básicamente del CETAS / Universidad de Cienfuegos y
la Dirección de Planificación Física, diseñó e implementó un SIG como
herramienta auxiliar del trabajo de investigación acción y como soporte a la
información de los mapas de uso de suelos. Para el trabajo de campo fueron
elaborados los planos cartográficos de escala 1: 2000 concebidos como una
herramienta de comunicación y retroalimentación. La arquitectura idónea del SIG
con alcance municipal fue estudiada y construida participativamente durante
todo el proceso, adecuándose a las necesidades de cada etapa.
A partir del diagnóstico se seleccionaron las
zonas de trabajo del municipio para el sondeo y verificación de campo siguiendo
un proceso participativo al nivel barrial. Para una primera fase
se priorizó el trabajo en cuatro Consejos Populares del municipio (órganos de
base del gobierno): Reina, Pueblo Grifo, La Barrera y Tulipán. Como resultado
se obtienen los correspondientes mapas concertados de uso de suelos
actual y perspectivo al nivel de cada Consejo Popular.
Posteriormente se implementó la presentación de
los mapas concertados de uso de suelos actual y perspectivo en un taller
extendido al grupo de trabajo del proyecto y los actores locales, para conocer
la relación causa – efecto de los factores limitantes para el uso de suelos en AUP, con énfasis en las
limitantes de agroproductividad, limitantes de uso y de acceso.
La cuarta etapa cierra con la definición de
indicadores de eficiencia en el uso de suelo urbano considerando las limitantes
estudiadas, a lo que siguió la elaboración de un plan de acción,
apoyado por la elaboración de un documento normativo como memoria descriptiva
del “Mapa Concertado de Uso de Suelos para la Agricultura Urbana”
y la definición de ejes estratégicos y líneas de acción. Incluyó la evaluación
de indicadores de uso de suelo en el municipio y un taller participativo para
definir metas de eficiencia en el uso de suelo con base a indicadores.
Esta última etapa en la primera
fase del proyecto incluyó la sistematización de la experiencia
realizada, para lo cual se realizó un Taller de Sistematización dirigido a
evaluar la experiencia con la participación del grupo de trabajo, el equipo
técnico del proyecto y los expertos, a fin de refinar las lecciones aprendidas
y realizar un conjunto de recomendaciones para el logro del objeto final del
proyecto: ofrecer la optimización del uso de suelos vacantes para la
agricultura urbana como una alternativa de combate a la pobreza y la exclusión
social para los municipios de la región.
La segunda fase del proyecto,
que se circunscribe en la implementación del plan de acción,
permitió completar el estudio al resto de los Consejos Populares del municipio
incluidos en el sector urbano con espacios potencialmente utilizables: San
Lázaro, Buena Vista - La Esperanza, Junco Sur, Pastorita – Obourke. Fueron
construidos sus correspondientes mapas concertados de uso de suelos, lo cual
fue concebido para ampliar el conocimiento y el marco metodológico utilizado
atendiendo a la diversidad de condiciones presentes. También, en una fase más
avanzada de la implementación, el proceso seguido supone un conjunto de salidas
de comunicación y socialización de la experiencia al nivel local y regional,
entre ellas la presentación de los mapas concertados por Consejo Popular, la
elaboración de una multimedia, una reflexión crítica a los lineamientos del
control, uso y conservación de la tierra del Programa Nacional de Agricultura
Urbana y la contribución al diseño del uso de espacios desde los puntos de
vista del ordenamiento territorial y agronómico.
La investigación
permitió identificar algunos aspectos conflictivos, cuyo tratamiento facilitó
el avance a la concertación y planificación del uso de espacios vacantes. Entre
ellos el tratamiento conceptual de la Agricultura Urbana dado por
el Programa Nacional, por el cual se
establecen límites de distancias por categorías de ciudad y asentamiento humano
a partir de las cuales se define lo urbano para la práctica agrícola (Grupo Nacional de Agricultura
Urbana, 2002).
La
optimización del uso de suelos
se definió como el “proceso de intervención participativa por el cual se
planifica, define y concreta el uso de los suelos vacantes en un territorio, en
dependencia de sus niveles de urbanización, relaciones de tenencia, propiedad,
destinos preconcebidos y entorno socio económico y cultural, considerando su
vocación particular en cuanto a la aptitud físico – química, calidad agrológica
y paisajística e idoneidad para la práctica agrícola sostenible con relación a
los recursos del ecosistema”. La optimización no sólo se refiere al uso
espacial, sino al temporal, lo cual responde a la situación respecto al plan de
ordenamiento.
De
esta manera el logro de un uso óptimo de los suelos vacantes, supone utilizar
las oportunidades que ellos ofrecen a la mejora del nivel y la calidad de vida
de la población. Sin embargo, tales oportunidades están bien diferenciadas en
la mayoría de las ciudades de la región y son el resultado de un proceso de urbanización
diferenciada y planificación
física incompatible con los criterios más
elementales de sostenibilidad.
En el proceso seguido en el
municipio Cienfuegos, en los Consejos Populares de referencia, atendiendo al
Programa Nacional de Agricultura Urbana, la optimización ha sido identificada
como un proceso de sellaje o asignación de uso a las áreas vacías con algún uso
agrícola, forestal u ornamental, ya sea definitiva o temporalmente. Sin embargo
la optimización puede significar que el destino del área no sea idóneo a la
práctica agrícola atendiendo a su capacidad agrológica o requisitos logísticos
para ella, como es el caso de la disponibilidad y calidad del agua, existencia
de suelo fértil y disponibilidad de materia orgánica, voluntad de incorporación
de los recursos laborales disponibles, capacidad de inversión, rentabilidad de
la actividad, entre otros factores identificados.
Otro
aspecto importante que fue demostrado es que la optimización del
uso de suelos no es un proceso pasivo de
actuación con herramientas de gestión geográfica y estadísticas, sino que es un
proceso activo, que requiere la intervención antrópica en estrecha interacción
con su medio, la cual está caracterizada por relaciones sociales, económicas,
ambientales, institucionales y políticas.
La
relevancia del concepto de optimización para la arquitectura del
SIG está dada por la necesidad de la consideración de
las dimensiones de sostenibilidad y la relación de variables, que como
invariantes, son componentes estructurales de las capas del sistema, así como
el carácter espacial y temporal del objeto de uso de suelos.
Por otra parte, el
sustento teórico que acerca la Agricultura Urbana al Plan General de Ordenamiento Territorial y Urbano (DPPF,
2001), debe considerar el carácter de necesidad de la producción de alimentos
en las ciudades, no sólo como alternativa a la seguridad alimentaria, sino como
una oportunidad para las personas de menos acceso a recursos, así como el marco
legal y la consideración de los beneficios de una práctica agrícola racional en
el ecosistema urbano. También el sustento debe encontrarse metodológicamente en
los acápites de la planificación física que dejen el espacio al uso óptimo de
suelos y de acuerdo a su vocación. En el caso del municipio Cienfuegos, los estudios del Régimen
Urbanístico del Suelo (Lara, 2000), reconocen en esencia el concepto de
los espacios no urbanizables como necesidad de conservar los espacios con
valores de uso como suelo agrícola, lo cual es un fundamento para la inclusión
de la Agricultura Urbana, Periurbana y Rural Municipal en la planificación
física, constituyéndose de esta manera conceptualmente en una función
de la planificación urbana.
Los mapas fueron
elaborados y presentados como una salida del SIG a partir del trabajo de
verificación de campo utilizando los planos en los que fueron preubicados los
espacios vacantes de más de 1 000 m2. La concertación se consideró
en tres niveles: 1) Conciliación técnica con el Departamento de Suelos del
Ministerio de la Agricultura, 2) Conciliación con el Plan Director de la
Dirección de Planificación Física y 3) Conciliación de intereses con el Consejo
Popular. La concertación ofrece el uso perspectivo de suelos para la
Agricultura Urbana y Periurbana al nivel de cada Consejo y su integración en
una estrategia municipal.
Para el plan de
acción fue necesario considerar que el Programa Nacional de Agricultura Urbana cuenta con un “Subprograma
para el control, uso y conservación de la tierra” (Grupo Nacional de
Agricultura Urbana, 2003), que presenta un marco conceptual acorde al objetivo
principal del proyecto en cuanto al concepto de optimización del uso de
suelos que maneja, teniendo entre su concepción elementos de tipo
agronómico y un enfoque multidimensional del aprovechamiento de tierras. No
obstante, los lineamientos del programa constituyen un instrumento a considerar
en el desarrollo de las actividades previstas para el logro de los objetivos
del proyecto en el municipio, pero exigen el perfeccionamiento de su sistema
evaluativo en cuanto a la gestión eficiente del uso de suelos que es componente
invariante de la optimización.
Los avances logrados en el
desarrollo de la Agricultura Urbana en el municipio sirven de
referencia en cuanto a la implementación de diferentes modalidades de la
práctica agrícola urbana en relación con el uso que se le ha dado a los
espacios y al potencial existente sin explotación. La tipología de
espacios utilizados y potenciales es muy diversa y refleja la necesidad
de su consideración en el ordenamiento, así como el diagnóstico de su relación
con la tenencia y uso eficiente.
El diagnóstico permitió comprobar que existe
una actividad de planificación física organizada y consolidada que funciona e
incluye funcionalmente, la actividad de la Agricultura Urbana,
pero que no está exenta de perfeccionarse, adecuarse y someterla, como una
necesidad del fortalecimiento de la gobernabilidad local, a un proceso
de concertación con la participación de los actores
involucrados a los niveles de gestión más cercanos a la comunidad. El Plan
de Ordenamiento del municipio no incluye con el peso que lo requiere,
la actividad de la Agricultura Urbana, siendo esta una necesidad
declarada por distintos actores, en consecuencia con el marco normativo y legal
para la actividad.
La dinámica económica y productiva local genera
nuevas necesidades de la planificación física y el ordenamiento,
lo cual se pudo comprobar ante la necesidad de conversión de tierras generada
por el redimensionamiento de la agroindustria azucarera en el municipio. Existe
un marco legal y normativo, así como un procedimiento estructurado en la
gestión del uso de suelos, apareciendo diferentes formas organizativas de la
producción agropecuaria con relación a diferentes tipos de tenencia, pero no
existe un documento que sirva como norma al uso de los espacios teniendo en cuenta
criterios de eficiencia técnica, y de sostenibilidad ecológica, económica,
social, política e institucional, lo cual fortalece las hipótesis iniciales del
proyecto y sustentan el Plan de acción.
Entre las acciones
prioritarias realizadas se encuentra la aprobación de un documento normativo para el uso de suelos vacantes en el
municipio que integra los mapas concertados de uso de suelo
elaborados para cada Consejo Popular. El
documento tiene un carácter de anexo al Plan Director del
Municipio.
También se encuentra
la capacitación, la divulgación de los resultados del mapa como un proceso de
retribución a los participantes en su conciliación, la convocatoria por los Consejos Populares a la actividad agrícola en los espacios
vacantes, la creación de facilidades
municipales para elaborar proyectos de uso de suelos para cada espacio
solicitado y otorgado, el fortalecimiento de la infraestructura SIG en la Dirección Provincial de Planificación Física del Poder Popular y el
fortalecimiento de la asistencia técnica a la práctica agrícola urbana.
Se cuenta con los mapas concertados de uso de suelos de los Consejos
Populares del municipio con espacios potencialmente utilizables en el perímetro
urbano y la periferia. También se avanzó en el plano conceptual y metodológico
diversificándose el marco existente en la construcción de los mapas. En este
ámbito, se pudo constatar que la herramienta SIG es un soporte del proceso en la gestión del uso de
suelos y en la construcción de los mapas concertados, que es susceptible de
interactuar en dos sentidos: el primero en el sentido de servir de salida a
través de la elaboración de los mapas temáticos de uso de suelo actual y
perspectivo a partir del trabajo de campo utilizando los planos como herramienta
de comunicación en la consulta; y el segundo en el sentido de que en
otras condiciones puede ser el insumo para construir los planos
necesarios para hacer el trabajo de campo.
Según se constató, para los efectos
de la gestión territorial, la optimización del uso de suelos debe
partir del supuesto conceptual y metodológico del uso apropiado de los suelos
según su vocación. Así mismo, la documentación de los estudios del Régimen
Urbanístico del Suelo permitió reconocer en esencia el concepto de los espacios
no urbanizables como una necesidad de conservar los espacios con valores de uso
como suelo agrícola, lo cual es un fundamento para la inclusión de la
Agricultura Urbana, Periurbana y Rural Municipal en la planificación física,
constituyéndose conceptualmente en una función de la planificación urbana.
La experiencia ha permitido conocer
la importancia de la concertación del uso de suelos, no sólo desde el punto de
vista de la tecnología y el uso de insumos productivos, sino desde diversas
perspectivas sectoriales con relación a las dimensiones ecológica, económica,
sociocultural e institucional. La Agricultura Urbana es una actividad que si
bien se rige por las regularidades de un agroecosistema, está sujeta a las
particularidades de los ecosistemas urbanos que se caracterizan por relaciones
complejas entre las dimensiones conflictivas de su sostenibilidad.
La optimización del uso del suelo
urbano como un proceso de participación y de integración multisectorial,
constituye un espacio de concertación y de fortalecimiento de la
gobernabilidad, un ejercicio de democracia participativa aplicable a otros
procesos.